En su interior, esta casa histórica revela todo su encanto medieval con poderosos muros de piedra, techos con vigas de madera y habitaciones altas. El interior combina la rusticidad con un elegante confort: pesados muebles de madera, elegantes lámparas de araña y grandes chimeneas crean un ambiente cálido y acogedor. En el amplio salón podrá relajarse junto a la chimenea o jugar una partida de billar. La gran cocina, con su chimenea de piedra y su larga mesa de comedor, invita a disfrutar de comidas de convivencia como en un pequeño castillo de tiempos pasados.
Deje que su mirada se pierda en el paisaje de colinas desde la terraza o relájese al sol de la tarde, absorto en un buen libro. Disfrute del extenso jardín con árboles centenarios y exuberante vegetación, que confiere a la propiedad una tranquilidad casi majestuosa. Por la noche, encienda la barbacoa y termine el día con una comida al aire libre.
Rodeado de colinas onduladas y pastos naturales, podrá explorar los alrededores dando encantadores paseos. Merece la pena acercarse al pintoresco pueblo de Mirepoix, conocido por su histórica plaza del mercado y sus casas con entramado de madera. El bonito pueblo de Camon, uno de los más bellos de Francia, también se encuentra a pocos kilómetros y merece una visita.


































