La masía, de más de 200 años de antigüedad, está situada en un entorno tranquilo donde podrá retirarse y disfrutar de la paz y la tranquilidad. Dentro encontrará un interior sencillo y de buen gusto, donde los techos bajos y los detalles originales crean un ambiente especial. La mitad de la planta baja conserva la distribución original de las habitaciones, mientras que la otra mitad es más diáfana y se ha diseñado para socializar y comer. En la zona histórica de la planta baja hay una pequeña y auténtica sala de estar con el carácter de un estudio a la antigua usanza. Aquí se encuentra el estereomicroscopio, rodeado de artefactos naturales. Arriba encontrará una luminosa sala común con pequeños rincones para jugar a juegos de mesa o leer.
En el exterior, hay un patio cerrado con terraza cubierta, zona de juegos y mucho espacio.
La playa está muy cerca y alterna tramos de piedra y de arena. Aquí se puede observar una rica avifauna durante todo el año. Si sigue el sendero que rodea el cabo, tendrá la suerte de ver focas y marsopas. Un destino de excursión que merece la pena es Christiansfeld, una atmosférica ciudad de la UNESCO con arquitectura histórica, famosa por sus pasteles de miel. Haderslev también está cerca.






































