En el exterior, un amplio jardín invita a jugar, relajarse y socializar. La terraza, las tumbonas y la barbacoa ofrecen las condiciones ideales para los días soleados y las largas veladas al aire libre. También hay mucho espacio para que los niños descubran y jueguen.
Le Vivier-sur-Mer es una base tranquila para realizar diversas excursiones. Descubra Dol-de-Bretagne, disfrute de las vistas desde el Chateau du Rocher al Mont-Saint-Michel o visite Cancale y la Pointe du Groin con su impresionante paisaje costero.























