Esta casa de vacaciones está amueblada en un antiguo molino bretón de 1836. Las habitaciones están amuebladas de forma rústica y bien equipadas, lo que crea un ambiente muy especial y encantador. Desde la casa se tiene una hermosa vista al mar.
La casa tiene un jardín privado y vallado con muebles de jardín. Disfrute aquí de su café matutino y redondee el día con una copa de vino local.
La casa está situada en la bahía del Mont-Saint-Michel. Desde la casa tiene muchas oportunidades para descubrir esta hermosa e histórica zona. No se pierda la oportunidad de conocer el singular Mont-Saint-Michel, en la isla monasterio del mismo nombre. La antigua abadía fue construida en la Edad Media y es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Nota: Tenga en cuenta que esta casa de vacaciones no es adecuada para personas con movilidad reducida.

























