La propiedad conserva un acogedor carácter tradicional, con amplias zonas de estar pensadas para relajarse juntos tras un día explorando el paisaje de los alrededores. Una chimenea crea un cálido punto de encuentro, mientras que el mobiliario clásico refuerza el ambiente auténtico. Su generosa distribución facilita compartir tiempo en compañía, ya sea disfrutando de las comidas o descansando en el interior.
En el exterior, el jardín privado ofrece mucho espacio para disfrutar del aire fresco del campo. Refrésquese en la piscina, rete a sus compañeros de viaje a un partido en la pista de tenis o simplemente relájese en este apacible entorno. Para mayor comodidad, hay una taberna y una pizzería en el recinto, lo que permite disfrutar de una comida tranquila sin salir de la finca.
Situada en las colinas que rodean Badia Tedalda, la propiedad está rodeada de bosques, valles pintorescos y tranquilas carreteras rurales ideales para caminar y montar en bicicleta. Explore los paisajes vírgenes de la Alta Valmarecchia, visite encantadores pueblos llenos de historia o descubra la cercana zona del Monte Fumaiolo, donde los senderos naturales y los miradores panorámicos revelan la belleza de este rincón menos conocido de Italia.





























